#DesdeLaCripta

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cripta abanDebo ser adicto a fuertes emociones, empujado involuntariamente. Aunque algunos hayan intentado hacerme desaparecer en varias ocasiones de la faz de la tierra para siempre, lo cierto es que aún estoy vivo, haciendo fotografías, macareneando y escribiendo.

Se cumplen dos años del anuncio de mi muerte en las redes sociales, un epitafio que me sentenció desde la cripta, provocando la indignación de los que me conocen y sembrando la duda de la veracidad ante aquellos que en algún momento habían oído hablar de mí.

Mientras se publicaba esta falsa noticia yo dormía en casa ajeno a lo que ocurría; mi teléfono iba registrando llamadas y más llamadas perdidas, sms´s sin respuesta a lo largo de la noche, lo tenía en silencio y no me enteré de nada hasta la mañana siguiente.

La sorpresa llegó cuando en mi lugar de trabajo ví todas esas llamadas realizadas a deshora lo cual me alertaron y supuse que algo grave había pasado a alguien sin pensar que el objeto de esas llamadas era el anuncio de mi muerte a cientos de personas.

Fernando García, hijo del Hermano Mayor de la Macarena, fué el primero que leyó el comunicado y tomando cartas en el asunto por la amistad que tenemos alertó a su padre dándole la triste e impactante noticia y llamando a nuestro buen amigo y vecino Lolo para ver si sabía algo del tema.

Ello desembocó en un dispositivo de búsqueda al no responder a las llamadas que me hacían. Me estaban intentando localizar por hospitales y tanatorios de Sevilla sin saber el lugar donde me encontraba. Incluso ya me estaban organizando un funeral en la Basílica.

Tuvo que ser horroroso y angustioso para mis amigos y conocidos, habiendo estado unas horas antes con ellos, pero nunca se saben las cosas que puden ocurrir en un instante y más cuando te expones viajando en carretera.

Descolgué el teléfono y llamé a Lolo ante tanta llamada perdida lo primero que me dijo al escuchar mi vi voz fué "menos mal", suspirando profundamente me explicó toda aquella 'película' que se montó en esa madrugada de domingo a lunes, no podía creerlo. El comentario desapareció de las redes sociales y creo que el perfil también. Nunca llegué a leerlo con mis ojos ni se supo de esta persona amparándose en un falsa identidad hasta nuestros días. No sé que motivos hay para atacarme de manera tal vil.

Todo quedó en un mal rato para mí, por mi gente; recuerdo el abrazo del reencuentro en la calle Feria a la altura del mercado mientras esperábamos el palio de Montesión que se dirigía a la Basílica de la #EsperanzaMacarena.

No permitas que nadie entierre tus añoranzas ni a la gente que quieres.

@EstebanRdM

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